Gestión descentralizada y seguridad ciudadana

Gestión descentralizada y seguridad ciudadana

Para enfrentar los problemas que generan inseguridad en el Perú es necesario, entre otras medidas, fortalecer la gestión descentralizada de la seguridad ciudadana. Y en este marco, vigorizar las capacidades técnicas de los gobiernos regionales para asistir, monitorear y supervisar el trabajo de las instancias provinciales y distritales del Sistema Nacional de Seguridad Ciudadana (Sinasec).

Han transcurrido más de 15 años desde el nacimiento del Sinasec, con la Ley 27933 promulgada en el 2003, que creó una instancia nacional (Conasec) e instancias descentralizadas llamadas comités de seguridad ciudadana regionales, provinciales y locales, a cargo del diseño, implementación, articulación, monitoreo y evaluación de las políticas y estrategias para fortalecer la seguridad ciudadana. En este artículo, sostenemos que el Sinasec debe fortalecer su operatividad sistémica y descentralizada, para cuya labor es clave también el papel de los gobiernos regionales. Sustentamos ello en los siguientes puntos:

Primero. Hasta el 2018, no existió una evaluación del funcionamiento del Sinasec. En aquel año, dicha evaluación fue prioritaria y se formuló la I Evaluación Cualitativa del Sinasec con el objetivo de escuchar a las autoridades del interior del país acerca de los logros y retos del sistema. Entre otros aspectos, se identificó la debilidad de las secretarías técnicas de los comités de seguridad ciudadana, existiendo confusión sobre sus roles, competencias y ámbitos de acción, en especial, entre los comités de seguridad ciudadana regionales y provinciales. También se constató que la asistencia técnica y el monitoreo en seguridad ciudadana son considerados insuficientes, en especial en las provincias y los distritos fuera de Lima.

Segundo. En el Perú hay 25 regiones, 196 provincias y 1.874 distritos. La asistencia técnica, el acompañamiento y el monitoreo que requieren los gobiernos provinciales y locales para la formulación e implementación de sus planes de seguridad ciudadana son tareas que cumple el Ministerio del Interior, a través de la Dirección General de Seguridad Ciudadana, la que cuenta con recursos humanos limitados y centralizados solo en Lima. Por otro lado, la mayoría de regiones carece de equipos técnicos con capacidades para ejecutar esas tareas.

Tercero. Las regiones tienen realidades y desafíos particulares en seguridad ciudadana, convivencia y prevención de la violencia. El nuevo Plan Nacional de Seguridad Ciudadana 2019-2023 aprobado por el Conasec en noviembre del 2018 sustenta ello y presenta los territorios de atención prioritaria en cada región, considerando los fenómenos que más afectan a la población: i) muertes violentas por homicidios y accidentes de tránsito, ii) violencia contra mujeres, niños, niñas y adolescentes, iii) delitos patrimoniales en espacios públicos y iv) delitos cometidos por bandas criminales. La implementación exitosa de este plan exige el sólido compromiso y articulación de las autoridades del gobierno nacional y gobiernos descentralizados, así como de equipos técnicos sólidos a nivel territorial.

Cuarto. El Sinasec se ha venido concentrando más en resultados formales que en resultados efectivos de los planes de seguridad ciudadana regionales y locales, una realidad retroalimentada por equipos técnicos descentralizados débiles y una visión tradicionalmente centralista de la gestión de la seguridad ciudadana. En el 2018 se impulsó el Decreto Legislativo 1454, que incentiva una operatividad más articulada entre las instancias del Sinasec e introduce la gestión por resultados. Pero hay varias tareas pendientes, como la revisión de los indicadores basados en el número de comités de seguridad ciudadana instalados o el número de sus reuniones.

Quinto. El Poder Ejecutivo, la contraloría y la sociedad civil están implementando mecanismos innovadores para lograr más transparencia y participación ciudadana en los proyectos de inversión pública. Gobiernos regionales con más capacidades para gestionar la seguridad ciudadana pueden aportar a estos propósitos, y generar más dinamicidad en las propuestas de solución contenidas en los proyectos de inversión pública para enfrentar la inseguridad.

En conclusión, es necesario y estratégico avanzar en el empoderamiento y desarrollo territorial para enfrentar los problemas de inseguridad en el país. El actual contexto de nuevas autoridades regionales y locales es crucial. Para ello, es pertinente fortalecer la visión territorial de la seguridad ciudadana, tanto en el gobierno nacional como en los gobiernos descentralizados. Es además preciso que el Sinasec se dinamice a fin de ser más efectivo frente a los problemas de inseguridad en los diferentes territorios del país, a la luz del nuevo Plan Nacional de Seguridad Ciudadana 2019-2023.

Por: Nataly Ponce Chauca

Síguenos en Facebook

Facebook Comments

admin

Agregue un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *