Mercedes Cabanillas estuvo implicada en masacre del Baguazo

Mercedes Cabanillas estuvo implicada en masacre del Baguazo

La ministra del Interior del segundo gobierno (2006-2011) del finado Alan García Pérez, ,tiene manchadas las manos de sangre porque pudo haber evitado la muerte de 33 personas (23 policías y 10 nativos) y la desaparición del mayor PNP Felipe Bazán, durante el Baguazo.

Mercedes Cabanillas, exministra del Interior,junto con el José Armando Sánchez Farfán, exDirector General de la PNP, tomaron la decisión de desalojar a los nativos sin haber tenido la información de inteligencia de la Curva del Diablo; no tomaron en cuenta a los nativos que estaban protestando en el lugar y los efectivos llevaron más de 762 armas de corto y largo alcance.

Este es un juicio denominado “Los Generales de la PNP”, donde están comprendidos seis altos generales de la PNP. A parte del mencionado líneas arriba, Luis Muguruza Delgado, la persona que tuvo el mando y comando del operativo de desalojo; Javier Uribe Altamirano, el control del operativo, y otros oficiales como García Febreros y ChicamaBest, por los cuales se pide 25 años de prisión por homicidio simple.

“Nosotros como parte civil defendemos a Lady Luz Montes Gonzáles, que a los 7 años recibió un balazo en el estómago cuando jugaba con sus amigas en Bagua Grande. Igualmente defendemos al señor Yony Estela Martínez, motaxista, que recibió otro balazo que le hizo perder la pierna y está como dizcapacitado”, dijo el abogado Juan José Quispe del Instituto de Defensa Legal (IDL).

“Dentro del proceso pedimos al juez como institución que incorpore a la señora Cabanillas como autora mediata de los hechos, y también coincidentemente la defensa del señor Luis Muguruza Delgado presentó un escrito como nosotros para que se incorpore a la señora Cabanillas como autora mediata”, destacó.

“Dentro de este proceso pedimos el audio del 3 de junio de 2009, porque en esa sesión del Consejo de Ministros estaba el presidente García y ordenó la intervención para el desalojo. Pero se perdieron extrañamente y Cabanillas mintió al decir que no tomaba decisiones de operativo, cuando era todo lo contrario”, dijo.

Ese 3 de junio es una fecha clave porque se realiza el Consejo de Ministros, se le da la orden a la ministra Cabanillasque se reúne con José Armando Farfán y hay un memorándum múltiple 007-2009-DIGEN, que cambia al señor Luis Muguruza Delgado y reemplaza a Javier Uribe Altamirano, que estuvo todo el tiempo en la zona.

Muguruza y Uribe se reunieron con Cabanillas para ver todos los pormenores del desalojo del operativo en Lima. Entonces la señora Cabanillas mintió el país, que no sabía nada y que se enteró por los medios de comunicación.

OPERATIVO FEROZ
“Fue un operativo feroz porque esas armas no se llevan así nomás y no lo hicieron de forma coordinada con la Estación 6, donde habían policías no secuestrados pero sí retenidos por los indígenas manifestantes”, afirmó el jurista Quispe.

“Prueba de que estaban retenidos era que habían llegado a un acuerdo manifestantes con policías, tan es así que sus lanzas y las armas de los policías estaban en un ambiente distinto de donde caminaban todos ellos”, recalcó.

“Era previsible -agregó-, no se tenía que ser un experto en operativos para prever que sin van a desalojar en la Curva del Diablo, van a matar indígenas, las consecuenciasfatales también las iban a recibir los policías que estaban retenidos en la Estación 6”.

“El operativo de desalojo fue a las 6 de la mañana en la Curva del Diablo, allí se mataron miles entre indígenas y mestizos, murieron policías también, y a la 1 y 30 de la tarde más o menos, ingresa una turba, toma el control de los manifestantes y de los policías que estaban adentro y desconocen a los líderes de la protesta”, relató.

TURBA ASESINÓ A POLICÍAS
“Esa foto la aportó al expediente el ingeniero Fernando Uritas, que en ese momento era Gerente General de Petroperú. Y él dijo que los manifestantes indígenas que estuvieron desde el 23 de abril hasta el 5 de junio en la estación 6 no fueron los que mataron a los policías, porque ingresó una turba, vestidos con polo negro, pintadas las caras, con armas punzocortantes y punzopenetrantes de corto alcance, algunos con lanzas, desconocieron la autoridad de la policía, desconocieron la autoridad de los líderes indígenas, los tumbaron al suelo (las fotos están en el expediente) y procedieron a ingresar a la vivienda y al comedor de la Estación 6 donde estaban los policías, los sacaron en fila india hasta el cerro donde estaba la Estación 6 y allí los asesinaron salvajemente”, relató.

“No existe ningún testigo que diga que los manifestantes indígenas y líderes, gente de abajo, de a pie que digan que ellos son los que mandaron matar, se habla de una turba la que finalmente mandó matar”, subrayó.

“Por eso es que sabemos que existe ese memorándum múltiple con esas órdenes expresas y hay una llamada de la señora Mercedes Cabanillas a las 5 y 30 de la tarde, donde se oye perfectamente que la señora ordenó, en vez de evitar una tragedia, que antes de ordenarle al señor José Armando Sánchez Farfán que ejecute el desalojo, que le enseñe los partes de Inteligencia que dan cuenta del personal, de cuántos indígenas había, qué tipo de armas portaban, cuántas mujeres, niños y ancianos habían, cuántos infiltrados del Ejército se desplazaron y que tipo de armas llevaban”, mencionó.

“Y además, la señora Cabanillas y el señor Javier Uribe Altamirano, sobre todo el señor Javier Uribe Altamirano y el señor Muguruza no quisieron dar cuenta y cortar el desalojo, no quisieron entender que los manifestantes indígenas, junto con alcaldes de la zona y miembros de la Iglesia, les habían manifestado su voluntad de desalojar los lugares de protesta”, enfatizó.

MANOS MANCHADAS CON SANGRE
“Quiere decir que el 4 de junio ya la habían indicado a Javier Uribe Altamirano y el señor Muguruza Delgado, que ellos (los indígenas) se iban a retirar e inclusive estaban pidiendo apoyo para que vengan micros, camiones, para que los lleven a su comunidad”, declaró.

“Esto inclusive lo desconocen los altos oficiales de la policía, porque no les conviene porque si ya se iban a retirar, lógicamente no se habría ejecutado el operativo. Esto no lo digo yo, lo dicen autoridades de la iglesia católica y autoridades como el alcalde de Jaén, el alcalde de Nieva, quienes dijeron que las altas autoridades de la zona no hicieron caso y contra todo, por disposición del presidente García, de la señora Cabanillas y del Director General Sánchez Farfán, ejecutaron el operativo de desalojo a sangre y fuego, con las consecuencias que nosotros sabemos”, relató.

“La señora Cabanillas tuvo la oportunidad histórica de impedir el desalojo y no lo hizo. Por eso la señora Cabanillas tiene las manos manchadas con sangre, porque dependía mucho de ella para que José Armando Farfán no disponga que empiece el desalojo de la zona el señor Muguruza”, denunció Quispe.

Y ENCIMA LE MIENTE AL PAÍS
Cabanillasrecibe trato preferencial
A la señora Mercedes Cabanillas, ministra del Interior durante el segundo gobierno de García, se le llamó para que vaya a la sala de Bagua. Pero ella adujo que no podía por enfermedad.

El tribunal comprendió y aceptó el pedido para que se le tome sus declaraciones por video conferencia en Lima. Ese pedido de dispensa lo presentó el año pasado, aduciendo lo anterior. También agregó que su descanso médico vencía a fines de diciembre del 2018.

El último viernes la señora Cabanillas no pudo declarar por video conferencia desde el local de Manuel Cuadros, al costado de Palacio de Justicia, en la Sala Anticorrupción, por una falla del audio porque la imagen se veía muy bien.

El 21 de junio volverá para declarar y estarán el exgeneral Remigio Hernán y el señor García Febreros David, alto oficial que estuvo en el operativo de desalojo de los indígenas. Estos dos son los testigos de la Fiscalía.

DEBIÓ SER LLEVADA DE GRADO O FUERZA
La señora no acudió las dos veces que fue citada en Lima. Solamente declaró en Lima Yehude Simon Munaroy la señora Cabanillas no se presentó; en la otra sesión declaró el señor Javier Uribe Altamirano y tampoco asistió la señora Cabanillas.

Si la señora Cabanillas no acudió a Bagua y tampoco las dos veces al centro de Lima, inmediatamente el tribunal debió ordenar que la lleven a la Fiscalía, pero no para que vaya a declarar a Lima, sino para que la lleven a Bagua.

Pero el tribunal no ejecutó el traslado de grado o fuerza a la señora Cabanillas y llevarla a Bagua. Lo que ha hecho es notificarla recién por apercibimiento y no quiso ejecutar el apercibimiento que le tocaba según ley.

Esos privilegios no pueden suceder cuando los indígenas y los policías van a juicio pagando con su propio peculio. Allí hay una discriminación evidente. Y lo bueno es que hay un intérprete para la lengua awajún y otro para la lengua wampis.

FÉLIX GRIJALBA SATO

Síguenos en Facebook

Facebook Comments

admin

Agregue un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *