2 Junio, 2020

COVID-19 ha desnudado la falta de liderazgo y la corrupción en el Estado

El ex ministro de Salud, Luis Solari de la Fuente dijo a LA RAZÓN que hay cinco cosas inmediatas que se tienen que corregir en estos tiempos de pandemia como son la eficiencia de las pruebas de descarte, un mejor seguimiento, una cuarentena adecuada, un mejor tratamiento y el cuidado médico del personal de salud. Si van a decir que todo está mal porque la gente no acata el aislamiento, le están echando la culpa a la gente. Y ese defecto comunicacional es terrible, porque eso le quita la confianza a la persona y le quita la esperanza de creer.

¿Qué hayan más de 10 mil contagios en el Perú revelan que somos el segundo país en Sudamérica con más infectados?

Somos el segundo país con mayor cantidad de infectados porque hemos aumentado bruscamente el número de pruebas.

De los 11,475 contagiados casi 5 mil son diagnosticados por pruebas serológicas y eso se está achicando. El domingo último de los 7519, cerca de 6 mil eran de moleculares y 1,800 eran serológicas. Había una diferencia de 3 a 1. Hemos hecho en total 35 mil pruebas moleculares y 74,500 pruebas serológicas.

Lo perfecto sería tener pruebas moleculares rápidas pero resulta que EEUU ha dispuesto que los tres fabricantes le vendan sólo a Estados Unidos. Y “Roche” solo le vende a Europa. Entonces, eso es lo que hay.

¿Considera que el Estado es el que debe sentar las bases para que haya un mejor control o manejo de esta pandemia en el Perú?

Las pruebas de descarte dependen de la autoridad pública, el seguimiento de drones que detectan calor depende de la autoridad pública. Y recién lo están trayendo. Recién se va a hacer el seguimiento por celulares. De quién depende el seguimiento y el tratamiento, pues de la autoridad pública. Y de que atiendan al personal de salud que protesta por falta de implementos médicos, depende a la autoridad pública que es el Estado. Ahora, uno de los problemas que tenemos son los puntos de aglomeración como el transporte y los mercados. Y eso hace tres semanas que el Gobierno no lo corrige. ¿Quién tiene la culpa de la cuarentena imperfecta? Pues, la autoridad pública.

EL MENSAJERO CATASTRÓFICO

¿La tarea comunicacional ha sido desastrosa, desde un comienzo con conferencias de prensa maniatadas?

Los tres elementos de comunicación están totalmente equivocados. Primero, echarle la culpa a la gente de que la cuarentena sea imperfecta, porque es cuestión de la autoridad pública, cuyo sistema de vigilancia es malo.

Segundo, que el ministro de Salud, sea el mensajero catastrófico, que él salga a decir que será la noche más oscura del país, de tal forma de que si el cielo le sale gris y no negro, es un triunfo político, es ardid viejo en política.

Pero es un error, porque lo primero y esto segundo le quita confianza al Gobierno y al quitar la confianza, le quita la esperanza
al país.

¿El hecho que haya varias vocerías a la vez, le quita seriedad al trabajo que pretende hacer el Gobierno?

Hay demasiadas voces hablando. ¿Cómo es posible que un miembro de la comisión retrospectiva, tenga dos entrevistas a página completa en La República y a media página en El Comercio el día domingo ¿Cómo es posible? Y, que después el ministro, tenga que decir que sus opiniones no reflejan la opinión del Gobierno. La doctora Mazzetti da un mensaje en Arequipa, el ministro da otro en Lima y el presidente da uno distinto. Entonces, si usted tiene cuatro opiniones distintas sobre una cuestión. Los errores garrafales del Gobierno es tener demasiadas vocerías que afectan la confianza de la gente.

¿Cree que la pandemia por el COVID 19 ha revelado muchas verdades que la vida normal escondía?

La pandemia del Covid 19 ha servido como una tomografía de nuestra realidad. Prácticamente ha desnudado las miserias humanas y, en parte las del gobierno como es la falta de liderazgo en el sector salud y la corrupción habida en las compras de respiradores mecánicos y equipos médicos. Es lamentable que malos funcionarios cometan con total impunidad actos de corrupción en la compra de respiradores y equipos médicos en plena lucha contra la pandemia. Brasil ha comprado respiradores por 9,600 dólares, Estados Unidos ha comprado respiradores por 16 mil dólares y los nuestros cuestan 30 mil dólares y son chinos.

Por: Roberto Sánchez R.