Los peajes de la corrupción

Firmado el contrato del proyecto de transporte metropolitano llamado Línea Amarilla con la constructora brasileña OAS, sin embargo tuvieron que pasar varios años para tener una idea clara de las razones que lo delataban como contrario a los intereses no solo de los usuarios de transporte de la capital, sino del país entero.

En la actualidad, el proyecto Línea Amarilla continúa con la ejecución de obras para ser entregadas. A mayo de 2018, el avance del total estaba en un 96.44 %, de acuerdo a la información remitida por el Consorcio NKLAC-NK Supervisor de obras a la comisión investigadora del Congreso del caso Lava Jato.

Al margen de medidas y metrajes, ahora están claros dos temas claves en este negocio redondo llamado Línea Amarilla de la constructora engreída de Luiz Inácio Lula da Silva, OAS.

Y es que una empresa que empezó con un capital social de S/ 2,900, que en su mejor momento lo elevó a 58 millones de soles o su equivalente de US$ 20’000,000 aparte del endeudamiento, resulta que al final vendió el negocio, sin haber concluido la obra, en S/ 5,500’000,000.00 o su equivalente de € 1,500’000,000.00 de euros que, en dólares, bordearía los US$ 1,664 millones.

Y todo a costa de nuestros peajes.

Esta operación se hizo al amparo de las leyes contra quiebras o de “recuperación judicial” dadas en Brasil y de venta de activos en el Perú aprobadas por el Ejecutivo, cuando el caso Lava Jato ya había estallado en el Brasil, al extremo que su mentor político –Lula– está preso.

Envuelta OAS en el escándalo Lava Jato no tuvo otro camino que vender su principal activo en el Perú para sortear la bancarrota porque el 24.48 % de Invepar, su matriz, pertenecía a los acreedores de OAS y el resto a fondos de pensiones como Previ, Petros y Funcef, según la prensa especializada.

Recuérdese que el escándalo Lava Jato estalló en julio de 2013, cuando la Policía Federal de Curitiba, del Estado de Paraná, Brasil, destapó una operación de lavado de activos en la que estaba metido el cambista Alberto Youseff, el mismo delator premiado con quien OAS habría enviado hasta US$ 2.5 millones –entre 2012 y 2014– para pagar sobornos en Lima para la obra Línea Amarilla en la administración de Susana Villarán.

ADENDA Nº 1

Todo lo anterior fue no solo consecuencia del contrato original, firmado por el exalcalde de Lima Luis Castañeda Lossio, sino de los cambios mediante tecnicismos engorrosos que los resumiremos a continuación.

Es el caso de la primera adenda del contrato (Adenda Nº 1) del 13 de febrero de 2013, rubricado durante la gestión de la exalcaldesa Susana Villarán de la Puente, donde lo más saltante es el aumento del plazo de la concesión de 30 a 40 años, es decir el usufructo de los codiciados peajes hasta el año 2049.

A lo anterior se suma una retribución de los ingresos de peaje del 7 % al término de la obra, como señalamos ayer, y la contribución de US$ 9’100,000.00 al Fondo Municipal de Promoción de la Inversión Privada (Fompri).

Asimismo se creó la figura de “Eventos Especiales” para cubrir sucesos contemplados que no tenían la naturaleza de fuerza mayor o serían casos fortuitos, pero que tendrían en adelante el mismo tratamiento.

En cuanto a la obra, la citada adenda sustituyó la obligación de la construcción del Corredor Segregado de Alta Capacidad (COSAC IV) que uniría San Martín de Porres con Santiago de Surco por el aporte de US$ 47’507,172.49 a un nuevo fideicomiso llamado Río Verde.

(Este proyecto Río Verde fue diseñado por el arquitecto Augusto Ortiz de Zevallos como un parque público de 25 hectáreas de áreas verdes en el distrito del Rímac, recuperando de esa forma, se decía, la ribera del río Rímac).

En segundo lugar, la empresa de OAS o Lamsac, debía constituir otro fideicomiso por US$ 74’500,000.00 para el proyecto Río Verde, asumiendo el costo del Estudio Definitivo de Ingeniería de US$ 1’500,000.00.

Tercero, se incorporaron tres nuevas obras a las establecidas en el contrato de concesión.

Nos referimos a la conexión San Juan de Lurigancho con Vía de Evitamiento (hasta por un monto máximo de US$ 20’000,000.00), el intercambio de la intersección de la Vía de Evitamiento y la Av. Las Palmeras (US$ 13’500,000.00) y la construcción de un nuevo carril por cada sentido en la Vía de Evitamiento, desde la intersección con la avenida Javier Prado hasta el Puente Huáscar (US$ 10’000,000.00), obras que deberían ser financiadas y construidas por el concesionario.

“Como resultado de las modificaciones consideradas en la Adenda N° 1 la inversión en obras pasó de US$ 480 millones a US$ 561 millones, [esto] con el aumento por nuevas obras por más de US$ 81 millones”, precisa el informe Lava Jato en la página 546.

Aunque al final, a diciembre de 2017, estos gastos ya habían trepado US$ 871’482,121.

¿Quién firmó por encargo de Villarán? El entonces gerente de Promoción de la Inversión Privada del municipio, Domingo Arzubialde Elorrieta. Y por la concesionaria Línea Amarilla SAC lo hizo su gerente general, André Giavina Bianchi, y su apoderado Wu Yong Le.

Sobre el Contrato de Fideicomiso en administración de Río Verde, firmado el 9 de mayo de 2014 en favor de OAS o Línea Amarilla S.A.C., se asumió que el fiduciario sería el Scotiabank Perú S.A.A., representado por Cecilia Marín Armas y Claudia Paola Alarcón Lev. Obvio que el objeto de dicho contrato consistió en la constitución de un patrimonio en administración de US$ 74’500,000.00 por el que OAS transfería el dominio fiduciario a Scotiabank Perú S.A.A., para la construcción del proyecto denominado Río Verde.

El “Máster Plan”, así llamó a su obra el arquitecto Augusto Ortiz de Zeballos, propuso la ejecución de las siguientes obras: Parque Cantagallo, Alameda de los Barrios Altos, pautas de puentes peatonales ribereños y el conjunto habitacional Shipibos.

En el país de las adendas, este mismo contrato de fideicomiso fue motivo de otra adenda en la segunda administración de Luis Castañeda Lossio, firmada un 5 de marzo de 2015, al modificar los alcances del proyecto “Río Verde y Obras de integración Urbana”.

ADENDA N° 2

El 2 de octubre de 2015, durante la actual gestión municipal de Castañeda Lossio, se suscribió la Adenda N° 2 del proyecto Línea Amarilla haciendo nuevos cambios, como la modificación del uso del fideicomiso del Proyecto Río Verde para la obra Nueva Plaza y Bypass 28 de Julio.

Es cuando se trasladaron los antes citados US$ 74’500,000.00 para el proyecto Plaza Nueva Bypass 28 de Julio, no sin antes incluir en el pago el costo del Estudio Definitivo de Ingeniería que lo realizaría OAS por la suma de US$ 2’925,476.45.

También se incluyó un carril adicional de aproximadamente 9 kilómetros de longitud en la berma central de la Vía de Evitamiento entre la intersección de la avenida Javier Prado hasta el Puente Huáscar.

También la obligación de ejecutar tres obras (el Viaducto 1 de la Intersección Av. Morales Duárez y Avenida Universitaria; la obra vial de conexión San Juan de Lurigancho con la Vía de Evitamiento y el Intercambio de la intersección de la Vía de Evitamiento y la Av. Las Palmeras) que se sustituyeron por el denominado “Paso Inferior – Intersección Av. Morales Duárez y Av. Universitaria y Puente Vehicular Bella Unión”.

Hacia esta última se derivaron los recursos financieros.

Finalmente se incorporó “el mecanismo de incremento de la tarifa y/o ampliación del plazo de la concesión ante la posibilidad de la generación de costos adicionales al monto máximo previsto en la misma adenda, que era de US$ 41’910,610.60 + IGV por la obra ‘Paso Inferior – Intersección Av. Morales Duárez y Av. Universitaria y Puente Vehicular Bella Unión’”, se lee en la página 548 del informe final aprobado por el Congreso.

ADENDA N° 3
La tercera adenda al contrato de concesión fue suscrita en la misma administración Castañeda el 15 de abril de 2016 con la finalidad de “ordenar” los cambios que se habían dado a través de la segunda adenda en la obra “Paso Inferior – Intersección Av. Morales Duárez y Av. Universitaria y Puente Vehicular Bella Unión”.

Fue así que se incluyó la obra antes citada como una nueva sección más del área de concesión, es decir “se incorpora a la Sección 3 en el derecho de vía”.

Obvio que estos tecnicismos son una constante de la vieja práctica de desnaturalizar contrato mal hecho y por lo tanto mal calculado, usando “términos de referencia” que después son ampliados al gusto no solo del concesionario sino incluso de los caprichos políticos y rencillas de las administraciones ediles.

Todo este andamiaje fue armado con el aplauso y apoyo del cartel mediático encabezado por las empresas de Graña y Montero y Odebrecht.

10 viaductos
Línea Amarilla es un sistema de 10 viaductos que deberían cruzar vías estratégicas como las avenidas Universitaria, Nicolás Dueñas, Caquetá y Evitamiento. Se proyectó para unir 11 distritos en su recorrido entre el Callao y Ate.

ADIÓS A LÍNEA AMARILLA

Cronología de una venta anunciada
¿Cómo es que fue la operación legal y accionaria para la subasta de los peajes de Línea Amarilla a la francesa Vinci Highways S.A.S.?

La Línea Amarilla o Parque Rímac uniría Ate con el Callao en 20 minutos porque así estaba diseñado en los planos originales, sobre todo con la construcción de un túnel de dos kilómetros por debajo del lecho del río Rímac y diez viaductos. Para septiembre de 2016 el proyecto tenía un avance de 70 %, según información de la Municipalidad de Lima.

El mismo municipio sostuvo que esta gran obra beneficiaría diariamente a más de 150 mil usuarios y que sus cálculos económicos proyectados eran el ahorro de más de S/ 200 millones al año por la reducción de tiempo y menor uso de combustible.

Según la primera adenda del contrato, Línea Amarilla o Lamsac debía construir y operar el proyecto hasta noviembre de 2049; es decir, 30 años de administración que Susana Villarán los elevó a 40 años, como ya es público.

Y es en esas circunstancias en que la compañía francesa Vinci Highways, filial de Vinci Concessions, anunció –en diciembre de 2017– el cierre de la adquisición del 100 % de las acciones de Lamsac en una operación millonaria que bordeaba los S/ 5,500 millones, aunque el contrato de compra venta había sido firmado el 5 de agosto.

Según Vinci Highways, el tráfico de vehículos en la vía de Línea Amarilla aumentaría aún más luego de la finalización del túnel por debajo del río Rímac en dirección al puerto del Callao.

“Con un promedio anual de crecimiento de más de 6 % en los últimos diez años, el Perú ofrece un fuerte potencial de crecimiento. Esta adquisición es un hito importante en la estrategia de desarrollo de Vinci Group en Latinoamérica”, informó la empresa en su portal web en ese entonces.

¿Cómo fue la operación legal y accionaria para llegar a dicha venta? Veamos en forma cronológica.

–6 de octubre de 2009. En esta fecha fue constituida la sociedad de propósitos exclusivos Línea Amarilla S.A.C. con un capital social de S/ 2,900.00, siendo sus accionistas el brasileño Valfredo de Assis Ribeiro Filho, con 75 % de acciones, y el peruano Juan Carlos Morón Urbina, con 25 %.

–21 de octubre de 2009. El título de la sociedad fue inscrito en Registros Públicos.

–26 de octubre de 2009. Valfredo de Assis Ribeiro Filho y Juan Carlos Morón Urbina transfirieron el total de sus acciones a OAS Investimentos S.A. y Constructora OAS Ltda., respectivamente.

–4 de noviembre de 2009. El aumento del capital de Línea Amarilla se hizo bajo la modalidad de nuevos aportes por S/ 57’997,100.00, por lo que el nuevo capital social llegó a la suma final de S/. 58’000,000.00 o su equivalente US$ 20’000,000.00 al tipo de cambio de entones que era de S/ 2.90 por dólar.

–8 de diciembre de 2010. Línea Amarilla Brasil Participaҫões S.A. del Brasil se convirtió en accionista mayoritaria (75 %) de Línea Amarilla SAC a consecuencia de la transferencia de acciones a su favor realizada por OAS Investimentos S.A.

–5 de agosto de 2016. Línea Amarilla Brasil Participações S.A. y su propietario, Investimentos y Participações em Infraestructura S.A. (Inverpar), firmaron un contrato de compraventa para la transferencia del 100 % de las acciones de Línea Amarilla S.A.C. a favor de Vinci Highways S.A.S.

–8 de agosto de 2016. El portal web del grupo Vinci Highways de Francia informa que esta firma ha comprado Línea Amarilla S.A.C. y la sociedad PEX Perú SAC, que opera el sistema de peajes en la Vía de Evitamiento de Lima, por el valor de S/ 5,500’000,000.00 equivalente a € 1,500´000,000.00 (US$ 664 millones).

-8 de agosto de 2016. El mismo día (Inverpar), el consorcio carioca de 11 empresas concesionarias y que es la matriz de Línea Amarilla Brasil Participações S.A., publicaba la noticia de la venta del total de las acciones de Línea Amarilla S.A.C. a la firma Vinci Highways.

-9 de agosto de 2016. La noticia fue comunicada a la Municipalidad de Lima mediante Carta Lamsac-MML N° 176-2016.

-28 de diciembre de 2016. Finaliza la operación de adquisición del 100 % de acciones por parte de Vinci Highways S.A.S. y este hecho se comunica a la comuna limeña.

Por: PLINIO ESQUINARILA

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