Esta victoria catapulta al presidente electo, Luis Arce, como nuevo líder del MAS y deja como lección que no era necesario arriesgar el avance realizado en Bolivia sujetándolo solo al liderazgo de Evo Morales.

Este resultado, es también un espaldarazo a Evo Morales, el líder y promotor fundamental de una gestión exitosa durante los 13 años de gobierno y que significó la reivindicación de una sociedad plurinacional.
Para el golpe orquestado por EEUU e instrumentalizado por la OEA, utilizaron los intentos de una nueva reelección que el pueblo boliviano había negado mediante referéndum y que no fue respetado por el Tribunal Constitucional.

Toda la teoría del fraude, la movilización de tropas, el intento de capturar a Evo Morales y la guerra mediática desatada tuvieron como fin paralizar al movimiento popular, impedir su reacción y tomar el poder.

El golpe tuvo como objetivo de fondo traerse abajo a todas las transformaciones realizadas en el gobierno exitoso de Evo Morales, revertir los derechos alcanzados y apropiarse del Litio, el metal más codiciado del siglo XXI y convocar elecciones amarradas.

El sistema de Transmisión de Resultados Preliminares (TREP) fue instalado en Bolivia a sugerencia de misiones de observación y aceptado hace años, y funcionó con el mecanismo de dar resultados rápidos hasta el 80% y luego detenerse a esperar actas del sector rural.

Con ese sistema Evo perdió el referéndum sobre la reelección el 2016, el TREP se detuvo hacia el 80% de cómputo y retomó el conteo rápido con la llegada de actas rurales. Así sucedió el 2019, pero fue usado por la OEA para denunciar fraude y empujar el golpe preparado.

La OEA gritó fraude sin probarlo, y después de haberse consumado el golpe emitió un informe señalando que de las 35 mil actas había encontrado 226 que no tenían bien escrito lo nombres de los presidentes de mesa y/o personeros. Increíble.

Previo a la elección del 18 de octubre, la OEA avaló todas las tropelías antidemocráticas contra el MAS, aplaudió el veto a la candidatura de Evo Morales al Senado y otras acciones represivas.

El señor Almagro, Secretario General de la OEA, jamás pidió disculpas y para esta elección crearon un sistema DIREPRE (Difusión de Resultados Preliminares), igual al anterior con otro nombre, pero a 24 horas del sufragio decidieron no usarlo para intentar plasmar un fraude.

Pretendían torcer la voluntad, manipular los resultados y forzar una segunda vuelta electoral y dar como ganador a Carlos Meza, pero el triunfo del MAS fue aplastante y tuvieron que reconocer su derrota.

(Ampliado)
Luis Arce, del Movimiento al Socialismo (MAS) triunfó en primera vuelta, victoria irrefutable que despedaza la teoría del fraude que esgrimió la OEA para justificar el golpe.

POR: JAIME CRUCES ROSAS

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